El Orgullo Autista

Por Javiera DíaZ

Hola, hoy escribiré de un tema que por mi profesión me ha enseñado un montón, me ha regalado infinitos momentos bellos y de aprendizajes.

No vengo a hablar del TEA de forma médica, tampoco diré trastorno, menos enfermedad, es una condición.

¡Hoy vengo a hablarte a ti!

Sí, a ti, que quizás recién diagnosticaron a tu hijo/a o a ti docente que tienes un estudiante con esta condición, a ti te vengo a hablar.

Al principio te estás enfrentando a lo desconocido y todo lo desconocido da miedo, y hace unos años atrás, un buen amigo mío me dijo, “el miedo no puede paralizarte, tiene que movilizarte”, y creo que  ha sido un consejo que me ha acompañado cada vez que siento temor y ha sido la mejor opción. El miedo, moviliza.

Esa mini – persona que está contigo, se siente incomprendido/a se siente asustado/a de lo que le está sucediendo, de esos pensamientos que inundan su mente y que los hace sentir que no encajan en este mundo, de los ruidos que no entiende porque son tan fuertes, por qué lo miran tan extraño, de esa estructura que muchas veces es motivo de burla (a mi la burla me gusta llamarla ignorancia del ser humano).

¡Pero alto! Ese ser, tiene alas y es tu deber soltar esas alas, nunca olvides que te eligió y que estás preparado/a para poder enfrentar lo que viene.

El camino se hace difícil si tú quieres que sea difícil, recuerda que tienes el poder de hacer el cambio y pucha que es poderosa la palabra cuando decretas en positivo.

Y aunque la frase a continuación es muy cliché, “el amor cura”, también la empatía, la comprensión y la paciencia lo hacen.

Hoy la invitación es que si tienes la hermosa misión de guiar a un ser con esta condición, te invito a que salgas con la frente en alto, vas a mirar el mundo y te lo vas a comer pero enterito. Porque  ese ser tan mágico, tan lleno de luz, tan lleno de temores te escogió a ti.

Deja de cuestionarte, te repito, el TEA NO es una enfermedad, NO es un trastorno, es una condición.

Son seres brillantes, con una mente que deslumbran, cuando logran conectarse contigo y te permiten entrar en su mundo. Te aconsejo que cuides ese regalo, no es a cualquiera a quien le confían su corazón.

Siente el privilegio de hoy poder ser tú, quien acompañe a tu hijo/a, sobrino/a, nieto/a, estudiante, pareja, padres o amigos/as que ya de adultos se enteran que tienen esta condición y entienden que ellos jamás fueron un problema, pero eso pronto podremos discutirlo en otra columna.

No tengo una receta mágica, no tengo una fórmula, no puedo decirte cómo lo debes hacer, solamente te recuerdo que el cielo es infinito y los techos siempre se pueden romper.

Les saludo a todes en este día, que personalmente son todos los días.

1 comentario en “El Orgullo Autista”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *